NO DEJEMOS CABOS SUELTOS
Programa de intervención integral con víctimas de violenccia de género y victimarios de la violencia de género
Finalidad
El programa tiene como fin realizar un conjunto de acciones con la finalidad de trabajar en todos los aspectos la violencia de género, es decir, realizar una atención integral a las víctimas y familiares de esta con el fin de facilitar la recuperación o disminución de los daños psicosociales, el sufrimiento emocional y mejorar la
calidad de vida de las víctimas de violencia de género todo ello, acompañado con un programa de asesoramiento jurídico, búsqueda de formación y empleo y mejora de la calidad de vida de cada una de las participantes. Y por otro lado trabajar con los victimarios, para que modifiquen sus conductas en futuras relaciones generando en ellos un verdadero cambio de actitud.
Problemática social
Este proyecto pretende trabajar dos ejes fundamentales en la lucha contra la violencia de género, y los delitos contra la libertad sexual, delitos que están en alza en los últimos meses, habiendo aumentado un
11% el número de víctimas de violencia de género, destacando el aumento del 19% en agresores menores de edad, y aumentando un 34,6% los delitos contra la libertad sexual en el año 2022 con respecto al año
2021, y un 53,2% respecto al año 2019. Destacable en este punto es el aumento de los agresores menores de edad, que aumentaron 21,3%
La violencia machista dejó una media diaria de casi medio millar de víctimas en 2022. En total, 176.380 mujeres sufrieron violencia de género, lo que representa un incremento de casi un 11% más que el año anterior. Aumentó igualmente el número de denuncias presentadas por este tipo de delitos respecto a
2021, casi un 12%, según los datos anuales que el Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) ha hecho públicos este viernes. Cabe destacar también el aumento considerable de agresores menores de edad: 305 menores de 18 años fueron enjuiciados por este tipo de delitos fue de 305, casi un 19% más que el año anterior.
Concretamente, el número de víctimas fue un 10,7% mayor que en 2021, y el de denuncias (181.465 en total), un 11,8%. Cifras que muestran de forma contundente que la violencia machista sigue, desgraciadamente, muy presente en nuestra sociedad. Sin embargo, pese a todo, el incremento anotado en el número demuestra que cada vez son más las mujeres que dan el paso y denuncian a su agresor y la sociedad tiene que estar ahí para ayudarlas y acompañarlas en todo el proceso.
Y este hecho debe valorarse positivamente, porque la interposición de la denuncia es la única vía para que estos delitos no queden impunes y, en muchos casos, el único camino que permite a las víctimas salir de la espiral de violencia en la que están sumidas ellas y sus hijas e hijos.
Con todo, hay un dato relevante que muestra que aumenta la violencia cometida por menores de edad. Según el informe anual del órgano de gobierno de los jueces, el número de menores de 18 años enjuiciados por violencia de género fue de 305, un 18,67% más que el año anterior
Los delitos sexuales se incrementaron hace tres años, según el informe estadístico relativo a la evolución de la delincuencia elaborado por el INE. En 2021 se registraron 3.196 condenados adultos por este tipo de delitos, lo que supuso un 34,6% más que el año anterior y un 18,0% más que en 2019. En cuanto a las posibles comparaciones entre porcentajes, el informe subraya que el aumento en el número de personas condenadas por estos y otros tipos de delito puede haberse visto afectado por “la atípica situación del año
2020, causada por las restricciones de movilidad debidas a la pandemia de covid”
El 97,9% de los condenados por delitos sexuales fueron varones y el 2,1% mujeres. Estos condenados cometieron 3.960 delitos, un 35,5% más que en 2020 (y un 16,4% más que en 2019). Del total, 1.556 fueron considerados abuso sexual, 738 abuso y agresión sexual a menores de 16 años y 592 prostitución y corrupción a menores. De las 491 agresiones sexuales, 46 fueron consideradas violación.
Respecto a los menores, en 2021 hubo 439 condenados por delitos sexuales, un 12,6% más que el año anterior (y un 5,5% más que en 2019). El 96,8% fueron varones. Estos condenados menores cometieron
609 delitos de naturaleza sexual, un 27,7% más que en 2020 (y un 11,1% más que en 2019). Del total de estos delitos, 291 fueron considerados como abuso y agresión sexual a menores de 16 años, 176 como abuso sexual y 66 como prostitución y corrupción a menores. De las 55 agresiones sexuales, tres fueron consideradas como violación.
En cuanto a la evolución general de la delincuencia, durante 2021 fueron inscritas en el registro 282.210 personas condenadas adultas, según las sentencias firmes dictadas y comunicadas al Registro Central de Penados, lo que supuso un 27,4% más que el año anterior. Si se comparan los datos de 2021 con los de
2019, el número de condenados adultos disminuyó un 1,6%. El 80,7% de las personas condenadas en
2021 eran varones. El número de varones inscritos aumentó un 27,8% y el de las mujeres un 26,0%.
La edad media de las personas condenadas fue de 37,8 años (37,9 años en los varones y 37,7 en las mujeres). Analizando las tasas por 1.000 habitantes de las personas condenadas por sexo y edad, el grupo más frecuente fue el de 18 a 20 años, tanto en el caso de los varones como en el de las mujeres (con tasas de 24,6 y 6,5, respectivamente).
Todo ello nos lleva a pensar de lo necesario que es actuar en dos ejes principales:
1.- Atención a las víctimas y familiares. La situación que afrontan las víctimas necesita ser apoyada en diversos aspectos, (emocional, situación económica, laboral, localización de recursos…, y no solo pensando en las mujeres víctimas, también atendiendo a sus hijas e hijos, y familiares y amistades que han podido vivir de cerca la situación y que también necesitan atención.
2.- Trabajar con los victimarios para que no repliquen esas conductas en sus futuras relaciones. De nada sirve condenar a un hombre por maltrato si no le enseñamos en que ha actuado mal, es necesaria una modificación de sus conductas y para ello es necesario hacerles entender en que han actuado mal y como deben actuar realmente.
Financiación
Programa financiado por la Consejería de Salud y Servicios Sociales de la Junta de Extremadura




