Indiferencia con lazo violeta

Gregorio Gomez Mata • 1 de junio de 2017

Hoy queremos dejaros el artículo que ha publicado Diario 16 de nuestra amiga susana Gisbert. Este artículo refleja una realidad muy dolorosa.

Hasta las narices. Así es exactamente como me siento. Cada pocos días, asesinan a una mujer, o a más, y al mundo parece darle exactamente igual. Por más que nos desgañitemos gritándolo quien quiera oírnos, es como predicar en el desierto. Darse de cabezazos contra el peor de los muros: el de la indiferencia.

Las mujeres asesinadas por esa pandemia que es la violencia de género cada vez tienen menos repercusión en los medios. Y, como lo que no se difunde no existe, menos repercusión en nuestras cabezas. Así las cosas, no es de extrañar que en las encuestas sobre población no alcance más de un puesto decimoséptimo entre las preocupaciones de la gente. Y claro está, es la pescadilla que se muerde la cola. Si no preocupa, para qué gastar dinero en ella o para qué dedicar un minuto de atención en el precioso tiempo de los políticos si no da votos. Y lo que es peor, en términos más mercantilistas, no se trata de un tema al hilo del cual las empresas enloquezcan para meter las cuñas publicitarias. Y así nos va.

Cuando estas líneas vean la luz, rozaremos la treintena de mujeres asesinadas este año, si no la superamos ya. Y aquí no ha pasado nada. Apenas un breve en los periódicos, o, con suerte, una emisión en televisión a una hora en que solo los insomnes permanecen atentos. Y suma y sigue.

Sé que alguien podrá decir que el tema se ha normalizado. Que ya son tantas que no impresionan. Pero no es eso. O, al menos no solo eso. Todos podemos leer, ver y oir nuevos casos de corrupción cada día, por desgracia, y siguen copando primeras páginas y titulares, aunque no llenen cementerios como hace la violencia de género.

El otro día, medio en broma medio en serio, comentaba con una amiga que tal vez logremos la repercusión anhelada cuando este tema se mezcle con otro que de verdad interese. Por ejemplo, si un corrupto se quedara para sí unos fondos destinados a la lucha contra la violencia machista. Aunque claro, no es fácil. Cada vez son menos esos fondos y no creo que den para una suculenta cuenta en Suiza.

Pero, mire usted por dónde, la actualidad me dio la razón. Y, mezclando un tema de interés, resultó importar un poco más la violencia de género. Porque, cuando el acusado es un futbolista, la cosa cambia. Con Don Balompié en medio, el interés es mucho más. Acabáramos. Aun recuerdo abochornada los cánticos de ánimo a él y de menosprecio a la víctima que se escucharon en un campo de fútbol, y más de un titular desafortunado que primaba la eficacia goleadora del tipo en cuestión sobre otras nimiedades como estar incurso en un proceso judicial de esta índole. Aunque, por descontado, mucho menos mediático que si la inclusión en el proceso judicial es por defraudar al fisco. Lo que, dicho sea de paso, es detraer dinero de las arcas públicas que bien podría destinarse a la lucha contra la violencia machista. Pero eso no lo piensa nadie, parece ser.

Quizás si alguien nos recordara que cuando alguien, sea futbolista, político o tornero fresador, se queda para sí o deja de pagar –otro modo de quedarse para sí- un dinero que corresponde al Estado, está sustrayendo fondos que podrían salvar vidas, lo tomemos de otro modo. Pero para eso tendríamos que asumir, de una vez por todas, que la violencia de género es un problema de primer orden que a todos afecta. Y, visto lo visto, aún andamos lejos. Por más lazos violetas y minutos de silencio que se usen de escaparate. Y que cada vez, por cierto, son menos.

Da que pensar que los atentados terroristas provoquen de inmediato una alarma social y un despliegue de seguridad dignos de la magnitud del problema, y no ocurra otro tanto con una pandemia que ha segado muchas más vidas en nuestro país. Y que lo sigue haciendo a diario, porque la tragedia ni empieza ni acaba con los asesinatos. Se vive cada día en miles de hogares mientras el mundo mira hacia otro lado.

¿Alguien piensa como se debe sentir la familia de una víctima que ve cómo quienes tienen responsabilidad pública lamentan el fallecimiento de las víctimas de un atentado terrorista en otro país y no dedican ni una letra a una víctima de violencia de género a pocos kilómetros de su propia casa?. Y, lo que es peor, cómo felicitan a un equipo de fútbol por su épica victoria y pasan olímpicamente de cosas como ésta. Dolor sobre dolor, que el silencio es otra forma de hacer daño.

Así que señores y señoras, dediquen tiempo a una de las mayores causas de mortalidad de las mujeres. No es un tributo inevitable, ni un número más en nuestras estadísticas. Es un problema de toda la sociedad, y una responsabilidad de quienes la gobiernan. Y si no hacemos ver lo que importa, no les importará . Y seguiremos añadiendo nombres a esa cifra de la vergüenza que debería dolernos a todos.

La indiferencia también mata. Aunque la envolvamos en un lazo violeta.

(Artículo publicado en el Diario 16 el 30 de Mayo de 2017 http://diario16.com/indiferencia-lazo-violeta/ )

22 de diciembre de 2025
En mi calidad de asesora confidencial en el ámbito de la Administración General del Estado y en el acompañamiento y asesoramiento jurídico de víctimas de violencia de género en el ámbito asociativo, he seleccionado uno de los testimonios recientes de una mujer que especialmente me impactó y que como balance de este año que finaliza, puede resultar muy ilustrativo tanto para las asociaciones como Alma, que siguen en su firme y comprometido propósito de poner cerco a la impunidad del maltrato y en el proyecto Humatec en el que colaboro para “la humanización de las Administraciones en el Estado social: tecnologías, servicios públicos y colaboración multinivel”. Testimonio de una mujer a la que acompañé en su proceso de denuncia ante una situación de violencia de género. Me presento ante Vds., soy una mujer y después de mi relato, entenderán porque no desvelo mi identidad, que, ante una situación de violencia, reaccionó, y rompiendo mi propia tendencia a pasar página, a minimizar el daño y a normalizar lo sufrido, pese a todo, rompí el circulo y di el paso hacia adelante no sin albergar mil dudas a la hora de tomar esta difícil decisión. Esta historia, que es la mía, comenzó ya hace ya cuatro años en una de las peores épocas vividas que recordemos personas de nuestra generación, que fue la pandemia del COVID. Cuatro años, es mucho tiempo, cuando tu vida no es tuya y está en manos de otros, cuando te encuentras como atada y todas las actividades de tu vida están condicionadas por el miedo que recorre todo tu cuerpo, y que, aunque dispongas del escudo de una orden de protección, no te hace sentir que tengas las riendas de tu vida. Sin entrar en profundidad en los entresijos del caso que es una parte de mi vida, quiero que este viaje resulte una escuela de aprendizaje, en el que he podido comprobar en primera persona, que todas las partes que intervienen disponen de un todavía, gran margen de mejora, y que todos los fallos detectados desde diferentes ámbitos: judicial, policial, sanitario, social, mediático etc, necesitan todavía de testimonios reales y directos como el mío para que hagan que las que pasen por este proceso, encuentren menos obstáculos. Estoy convencida de que, pese a todo, si se repitiese, volvería a denunciar y a reaccionar ante la coacción, la violación, la amenaza, el chantaje, la injuria y la calumnia. Y es que cuando sientes el aliento envenenado tan de cerca, lleno de mediocridad, de mentira, de hipocresía, cuando identificas la utilización de nuestra verdad para obtener réditos políticos, económicos, electorales y mediáticos, te das cuenta de que hay un deber moral hacia ti y hacia el resto de las mujeres que pueden atravesar “este camino de vuelta hacia el infierno”, como el título de una canción de Ana Belén. El poder de reacción, el de alzar la voz, que se desactiva cuando parece que todo se acaba, tiene que producir el efecto deseado, el de la limpieza del aire de nuestra casa, de nuestro país, de nuestro entorno de estos parásitos tóxicos que se alimentan del silencio de las personas decentes. Ahora soy consciente de que cuando inicias este proceso nadie te alerta de que el tiempo, aunque pueda producir un efecto sanador, cuenta en tu contra, perpetúa el sufrimiento y hace que la herida no se cierre. Siguiendo con mi relato, cuatro años después, y medio año más de la celebración del esperado juicio, sigo sin sentencia. Por esa razón, y confiando en el potencial del espíritu navideño que lo impregna absolutamente todo, y que además dicen, que nos hace mejores personas en estas fiestas, como regalo de Navidad, “Una sentencia por favor” y si es posible que repare en algo estos cuatro años y medio de espera, de sobresaltos, de incertidumbre y de miedo, de mucho miedo. Con una revisión a la baja del delito a leve, porque no es suficientemente grave aparcar tu vida durante cuatro años, proteger tu vida y la de los tuyos, y dedicarte a visitar consultas médicas, de especialistas en psicología, en psiquiatría, despachos de abogados, recopilar pruebas, volver a revivir momentos que quieres olvidar y a dedicarte de lleno a reconstruirte, porque te han herido en lo más profundo de tu ser, en tu credibilidad, en tu autoestima. Ya quiero vivir plenamente, quiero liberarme de esas ataduras que me impiden ser yo misma. Necesito que se haga justicia, pero sin demora, sin esperas. Necesito recuperar lo que es mío, en una palabra, mi vida… y levantarme cada día con el claro propósito de recordarme a mí misma que merece la pena vivir, pero vivir con mayúsculas, con otra mirada: la de la ilusión.
2 de diciembre de 2025
En el curso se habló del concepto de violencia de género, los diferentes tipos de violencia en los que se manifiesta. La violencia de género como un problema de salud pública. El ciclo de la violencia de género. Estrategias de prevención para la formación de profesionales. Detección de la violencia de género por el profesional sanitario. La consulta de enfermería en medicina como lugar privilegiado para detectar una víctima de violencia de género. El marco legal para los sanitarios y la obligación de activar el protocolo. Los programas de registro que existen en sanidad y el resto de protocolos y planes de actuación. Nuestra Delegada Noelia María Palencia Molina dio a conocer a nuestra entidad, los diferentes campos de trabajo en los que nos movemos, los recursos de los que disponemos para ayudar a las víctimas tanto a nivel nacional como a nivel de la comunidad y los proyectos que estamos desarrollando actualmente. Explicó detalladamente diversas aplicaciones que ponemos a disposición de las víctimas, como Burovoz y Vi2gen, y en el proyecto que seguimos trabajando junto con la Universidad de Extremadura denominado DAC o Proyecto Alma. Explicó la labor que desarrollan la psicóloga y el abogado del que disponemos en Castilla la Mancha, y la importancia del registro, como se dijo a lo largo del curso ,de todos los datos que que se puedan reunir, cuando una mujer acude en numerosas ocasiones con diferentes dolores y no son capaces de averiguar de dónde proceden... También dio pautas de cómo se puede detectar la existencia de un caso de violencia de género en una persona que tenemos alrededor. Por otro lado también dio su propio testimonio como víctima de violencia de género, explicando cada tipo de violencia que sufrió y las consecuencias de no tomar decisiones ni dar el paso de salir de ella, sobre todo por el pensamiento erróneo de que es mejor mantener a los hijos con su padre, haciendo un flaco favor a nuestros hijos manteniendo esa situación ya que al final son también víctimas de la situación.
Por Asociación Alma contra la violencia de género 16 de enero de 2025
Nos movilizamos por Juana y por todas las "Madres Protectoras" de Extremadura, por sus hijas e hijos
Por Asociación Alma contra la violencia de género 15 de enero de 2025
II Torneo Solidario organizado por el Club Pacense Voleibol en favor de la Asociación Alma
Por Asociación Alma contra la violencia de género 19 de diciembre de 2024
Gracias a BNIF Fuerza Badajoz se nos abre un mundo de posibilidades en el 2025
Por Asociación Alma 10 de diciembre de 2024
Charla sobre las dificultades que tuvieron las mujeres artistas en el pasado realizada por Pilar Naranjo Gómez
Por Asociación Alma contra la violencia de género 11 de noviembre de 2024
El pasado viernes 8 asistimos a los IV Premios Famufex donde nuestra entidad ha sido una de las galardonadas. Gracias a Famufex por tan importante reconocimiento a nuestro trabajo, que más relevancia tiene viniendo de compañeras, las cuales conocen de primera mano lo complicado de la labor que realizamos.
Por Asociación Alma contra la violencia de género 21 de octubre de 2024
Cirkuits Forensic Lab y la Asociación Alma contra la violencia de género firman un acuerdo de colaboración con el fin de mejorar la atención a las víctimas de violencia de género, ofreciendo informes periciales gratuitos sobre ciberacoso a las mujeres que nuestra entidad atiende.
Por Asociación Alma contra la violencia de género 16 de octubre de 2024
Gracias por vuestra ayuda y compromiso y por la importante labor que realizáis en favor de las mujeres en vuestra localidad
Por Asociación Alma contra la violencia de género 8 de octubre de 2024
El próximo 8 de noviembre FAMUFEX entregará su IV edición de premios en el reconocimiento por la lucha por la igualdad entre hombres y mujeres y la erradicación de la violencia de género